Hola, soy Caro
Desde siempre me atrajeron las historias de amor y la fotografía.
Crecí viendo películas románticas y las historias de Disney, y también acompañaba a mi tío a entregar fotos reveladas —era una de mis actividades favoritas.
La fotografía apareció como una forma de unir esos dos mundos y, de alguna manera, hacerlos eternos.
Hoy, me inspiran las historias de amor que Dios escribe y poder contarlas a través de la fotografía.
Mi enfoque combina lo espontáneo con una mirada creativa y la sensibilidad para capturar todo aquello que considero un tesoro, la familia, los amigos, las risas, los abrazos, las lágrimas de emoción, etc.
Trabajo desde un lugar cuidado y atento, acompañando sin invadir. Busco que se sientan cómodos, que puedan ser ustedes mismos, mientras los guío (en caso de ser necesario) para lograr aquellas fotografías que van a querer revivir una y otra vez.
Si esto resuena con ustedes, sería un placer acompañarlos.
 
¿Cómo es trabajar conmigo?
 
Antes de la boda, me gusta conocerlos y entender qué es importante para ustedes, que fotos no pueden faltar, si hay algo que les incomoda, etc.
Durante el evento, estoy presente pero sin invadir.
No van a estar todo el tiempo pendientes de la cámara.
Van a poder vivir su boda con total tranquilidad, mientras yo me encargo de documentar todo lo que sucede.
 
Cada boda es distinta, pero todas tienen algo en común:
momentos que pasan rápido y no vuelven.